Los preparativos para el 1er cumple de Santi
Se viene el primer cumpleaños de Santi así que como cualquier mamá primeriza que quiere hacer algo especial, la única opción que se me cruzaba por la cabeza era hacer todo yo misma. Me habían ofrecido organizadores, incluso alquilar un lugar pero en realidad siempre tuve la idea de celebrarlo en la casa de mi abuela.
Pero bueno, a insistencia averigué locales para alquilar pero resulta que ya era muy tarde. Me lo venían diciendo por meses y yo no lo creí, la verdad que no creí que fuera necesario tanta anticipación para organizar un cumpleaños pues la verdad nunca lo había hecho. Así que seguí con la idea inicial de hacerlo en casa y en vez de local y show, decidimos alquilar juegos para que los niños se entretengan.
Habrán sido menos de dos meses antes de la fecha que comencé a organizar todo y la verdad que puedo decir que realmente fue una locura!!! Empezando por el local que no llegamos a alquilar, pasando por cotizar juegos, ver disponibilidad, visita para saber si entraba en la casa. Ni que se diga de la torta, del diseño, del tamaño, los colores y por supuesto la decoración, la mesa y demás detalles.
Pero estaba decidida a hacerlo yo sola porque tenía una idea en la cabeza y quería que las cosas sean exactamente como yo quería. Pero vaya chambón, estrés y noches sin dormir que tuve que pasar. Y arrastré a Franc conmigo (como siempre) porque así siempre me diga que está bien y que confía en mí, necesito que lo vea y me lo diga. Incluso hasta nos fuimos con Santi al centro un día con un calor matador para comprar las bomboneras que quería. Lamentablemente no tenían ninguna de las que quería disponible y solo encontré una que me gustaba a medias y de pasada compré un par de fuentes y no recuerdo qué más.
Creo que ese fue uno de los peores días, los otros días que tuvimos que salir fueron para ver las sorpresas y algunas cosas para la decoración, específicamente globos porque quería que sea súper colorido y alegre, como una fiesta realmente.
Pero si algo debo agradecer es el que existan las redes sociales y grupos en donde se recomiendan lugares para contratar, y así fue que encontré la mesa perfecta y un carrito/dulcera (no recuerdo el nombre) que eran el detalle perfecto. El pago era por internet, te lo dejaban en la casa y lo recogían al día siguiente. Lo mismo con la torta, encontré para mi buena suerte una oferta de torta de dos pisos, cupcakes y cake pops y menos mal que me confirmaron que sí tenían disponibilidad para esa fecha. Junto con el adelanto ya les podía dar el diseño, así que antes de eso pasé horas en Pinterest buscando ideas de tortas y como Santi está súper encantado con los animales, logré armar un diseño de varias ideas que vi, siguiendo el concepto que debía tener harto color, y menos mal me entendieron a la perfección y además la torta estuvo buenaza.
Hasta ahí se puede decir que los mayores motivos de estrés estaban resueltos: lugar, mesa, torta y entretenimiento. Pero aún faltaba la decoración, sorpresas y llenar la mesa con algo más que torta. Para la decoración quería que tuviera banderolas colgadas de las vigas de madera y que digan "Feliz cumpleaños" y ".... Santi". Así que compré cartulinas de varios colores, pita, goma David y comencé. Primero cortando cada banderín de forma triangular y luego dibujando y cortando cada letra para luego pegarla en el triángulo. Para esto había medido el largo de las vigas para saber el tamaño exacto de pita y cantidad de banderines que necesitaría, así que según las medidas comencé a distribuir los banderines y pegarlos en la pita. No, no fue tarea fácil.
Además quería tener esos cuadros "huecos" en donde todos se ponen atrás para tomarse fotos, así que para eso necesitaba cartón corrugado, mas cartulina y algo con textura o algún diseño. Por si no lo sabían, quien escribe es arquitecta así que de cortes, cartones y cartulinas sé, puedo cortar con cuchilla a ojos cerrados pero mi defecto es que creo que puedo hacer todo yo. Y bueno, lo hice aunque no quedó como yo hubiera querido porque no se me ocurrió que debí cortar el cartón a lo largo para tener un cuadro más grande. Aparte que no conseguí la textura que buscaba pero ahí estaba mi cuadro. Además, quería hacer un "1" gigante que bueno eso fue más fácil de hacer, solo hubo un pequeño error que entre el cansancio y la falta de tiempo hice mal, y eso fue que corté la cartulina para el lado "incorrecto" del uno, quiero decir para la parte que no se iba a ver. Claro que cortar de nuevo no es lo difícil pero el tiempo valía oro!
Por último, se me metió en la cabeza que quería esos cuadros en donde dice el nombre, las cosas que hace, dice y qué le gusta. El probema era que el tiempo ya estaba muy ajustado, felizmente lograron hacérmelo en pocos días y lo tuvieron listo para el día anterior.
Entonces ya estaba la decoración. Para la mesa había que ver que se iba a poner. Lo clásico, pancitos, gelatina, dulces, etc. Lo cual fui a comprar a Pastipan y pagué por delivery para el mismo día porque no pensaba regresar. Además conseguí un par de bomboneras más y una carrocita del baby shower de Santi, donde puse chupetes grandotes de colores, y para las bomboneras tuve que comprar Chin chin por kilo para llenar una y las otras las llené con más chupetes de tamaño normal y .... . Los platos, vasos y servilletas me las trajo mi mamá de Estados Unidos porque acá no encontré nada que me gustara. Eran de globos bien coloridos que hasta me daba pena usarlos. Al final sobraron un montón.
Y las sorpresas creo que fue una de las peores partes. Una vez más como quería color y vida, encontré unas bolsitas tipo camuflaje pero recontra coloridas para niños así que me pareció una buena idea para las sorpresas, con lo que no contaba es que tendría que meter un montón de cosas para llenarlas. Las bolsitas también las trajo mi mamá al igual que otros juguetitos para las sorpresas (unas camaritas que van cambiando la imágen, pegalocos, plastilinas chiquitas, entre otros), pero no eran suficientre. Y no se me ocurría que más poner en una sorpresa!! Me dijeron que dependía de la edad de los niños y todos los que iban eran desde 1 año hasta aproximadamente 10. Así que hasta el último día estuve armando sorpresas con ya ni me acuerdo qué.
Y el último detalle eran los globos que había que comprar el mismo día.
Finalmente el día llegó, cansada y con sueño, aun así me escapé a la peluquería mientras las abuelas y las tías acomodaban y recibían las cosas en la casa de la bisabuela de Santi y me iban "informando". Lo que llegó en la mañana fueron, la mesa, la torta, los bocaditos y los juegos inflables (gracias Dios porque existe el delivery). Nosotros llegamos ya tarde y recién a colgar los banderines mientras trepábamos en sillas, mientras Franc iba a comprar los globos a unas cuadras. Faltaba arreglar la mesa que yo misma quería hacer y acomodar las sorpresas. Y listo! Mientras tanto los invitados comenzaban a llegar.
Todo quedó bien felizmente y recibí varios halagos porque pensaban que no lo iba a poder hacer y la verdad es que no sonaba tan complicado pero para una madre y profesional que le gusta tener el control y peor aun que le gusta diseñar, la idea que alguien más lo hiciera no estaba dentro de mis planes. Eso sí, primera y última.
16.06.06
Además quería tener esos cuadros "huecos" en donde todos se ponen atrás para tomarse fotos, así que para eso necesitaba cartón corrugado, mas cartulina y algo con textura o algún diseño. Por si no lo sabían, quien escribe es arquitecta así que de cortes, cartones y cartulinas sé, puedo cortar con cuchilla a ojos cerrados pero mi defecto es que creo que puedo hacer todo yo. Y bueno, lo hice aunque no quedó como yo hubiera querido porque no se me ocurrió que debí cortar el cartón a lo largo para tener un cuadro más grande. Aparte que no conseguí la textura que buscaba pero ahí estaba mi cuadro. Además, quería hacer un "1" gigante que bueno eso fue más fácil de hacer, solo hubo un pequeño error que entre el cansancio y la falta de tiempo hice mal, y eso fue que corté la cartulina para el lado "incorrecto" del uno, quiero decir para la parte que no se iba a ver. Claro que cortar de nuevo no es lo difícil pero el tiempo valía oro!
Por último, se me metió en la cabeza que quería esos cuadros en donde dice el nombre, las cosas que hace, dice y qué le gusta. El probema era que el tiempo ya estaba muy ajustado, felizmente lograron hacérmelo en pocos días y lo tuvieron listo para el día anterior.
Entonces ya estaba la decoración. Para la mesa había que ver que se iba a poner. Lo clásico, pancitos, gelatina, dulces, etc. Lo cual fui a comprar a Pastipan y pagué por delivery para el mismo día porque no pensaba regresar. Además conseguí un par de bomboneras más y una carrocita del baby shower de Santi, donde puse chupetes grandotes de colores, y para las bomboneras tuve que comprar Chin chin por kilo para llenar una y las otras las llené con más chupetes de tamaño normal y .... . Los platos, vasos y servilletas me las trajo mi mamá de Estados Unidos porque acá no encontré nada que me gustara. Eran de globos bien coloridos que hasta me daba pena usarlos. Al final sobraron un montón.
Y las sorpresas creo que fue una de las peores partes. Una vez más como quería color y vida, encontré unas bolsitas tipo camuflaje pero recontra coloridas para niños así que me pareció una buena idea para las sorpresas, con lo que no contaba es que tendría que meter un montón de cosas para llenarlas. Las bolsitas también las trajo mi mamá al igual que otros juguetitos para las sorpresas (unas camaritas que van cambiando la imágen, pegalocos, plastilinas chiquitas, entre otros), pero no eran suficientre. Y no se me ocurría que más poner en una sorpresa!! Me dijeron que dependía de la edad de los niños y todos los que iban eran desde 1 año hasta aproximadamente 10. Así que hasta el último día estuve armando sorpresas con ya ni me acuerdo qué.
Y el último detalle eran los globos que había que comprar el mismo día.
Finalmente el día llegó, cansada y con sueño, aun así me escapé a la peluquería mientras las abuelas y las tías acomodaban y recibían las cosas en la casa de la bisabuela de Santi y me iban "informando". Lo que llegó en la mañana fueron, la mesa, la torta, los bocaditos y los juegos inflables (gracias Dios porque existe el delivery). Nosotros llegamos ya tarde y recién a colgar los banderines mientras trepábamos en sillas, mientras Franc iba a comprar los globos a unas cuadras. Faltaba arreglar la mesa que yo misma quería hacer y acomodar las sorpresas. Y listo! Mientras tanto los invitados comenzaban a llegar.
Todo quedó bien felizmente y recibí varios halagos porque pensaban que no lo iba a poder hacer y la verdad es que no sonaba tan complicado pero para una madre y profesional que le gusta tener el control y peor aun que le gusta diseñar, la idea que alguien más lo hiciera no estaba dentro de mis planes. Eso sí, primera y última.
16.06.06

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