Mamá o Ekeko?

9:58 Jessica 0 Comments

Han pasado 10 meses desde que llegaste a este mundo y ya puedo decir tranquilamente que sé que es lo que necesito llevar cada vez que salimos a la calle. Ya no olvido los pañales, ya no olvido la ropa, ya no olvido el babero, bueno, casi nunca, pero definitivamente puedo decir que ya tengo práctica para poder meter lo necesario en el maletín (y lonchera) y salir corriendo.

Claro que primero hay que pensar a donde estamos yendo, si es cerca probablemente necesitaremos menos cosas y puede que entren en el maletín pequeño, si es más lejos y por lo tanto más tiempo, la cantidad de cosas es mayor por lo que hay que llevar el maletín más grande y probablemente la lonchera también. Puede ir desde un polo, una mantita delgada, unas babitas, un pañal, wipes y agua para tomar, hasta todo lo anterior y dos o tres biberones, lata de formula, comida, cuchara, mas pañales, mas ropa, medias, remedios, mas juguetes, los juguetes que no entran en el maletín y hasta el andador por el momento.

Finalmente tenemos todo listo y nos disponemos a salir, bajamos todo, lo acomodamos y oh, algo falta y hay que subir de nuevo los tres pisos para traerlo, ya no debería sorprenderme pero cada vez que pasa esto tengo que dar un respiro y tratar de no renegar, sobretodo si hay segunda o tercera vez. Todo junto o en el maletín no importa, la cosa es que tengamos todo lo necesario. Y lo más probable es que no uses ni la mitad de las cosas que llevamos ni cojas los juguetes por más de dos minutos pero es necesario.

Para cuando todo está listo, el carro es un desorden porque la mitad de las cosas las bajé en la mano a medida que mi iba acordando y por el apuro está todo tirado por todos lados, incluida mi cartera y el celular que siempre termina extraviándose entre las cosas. Así que mientras el carro ya está avanzando, yo voy ordenando, lo cual generalmente provoca que a los 5 minutos ya esté mareada. Pero ahí no acaba la cosa, muchas veces saliendo o ya en alguna parada, tienes que comer y/o tomar tu leche y para eso hay que sacar todo lo necesario, comida, cuchara, biberón, babero y fórmula si hay que preparar el biberón, muchas veces mientras el carro avanza o en los semáforos. Sí, es toda una chamba y hay que hacer malabarismos pero es el precio por salir a la calle contigo y no me quejo. Es más, hasta puedo decir que comes mejor y ensucias menos cuando comes en el carseat así que mejor aun.

Y sin duda son los paseos más largos los más agotadores pero en verdad no lo siento, será la costumbre o el hecho de salir a pasear contigo lo que me da las fuerzas necesarias para movilizarte no solo a ti sino todo tu equipo también. Claro que no lo hago sola, papá también lleva cosas, saca y guarda el coche y carga tu carseat, lo cual yo solo hago cuando es necesario.

Llega la hora de volver y traemos de regreso la misma cantidad de cosas o tal vez más si es que hemos comprado algo. Aquí viene lo bueno, papá sube el carseat contigo adentro obvio, y algo más que pueda cargar, mientras yo me comienzo a colgar encima todo lo que puedo y cargar en las manos lo que no pueda colgarse para tratar de salir del carro y subir tres pisos cual ekeko. En ese momento me siento como el hulk, como si lo pudiera todo mientras hago el último esfuerzo del día.

Lejanos han quedado los días en que me demoraba juntando las cosas que tenía que llevar para mí, ya no reviso las tres cosas que tenía que tener antes de salir (llave, billetera y celular) ni mucho menos pienso en llevar la laptop por si acaso (con cargador y mouse) o cuaderno y lapiceros de colores, etc. Ahora como prioridad sigue siendo la billetera y el celular, a eso se le suma un gancho de pelo que me facilite las cosas y la cámara para tomarte fotos. Y eso se coge a la volada luego que todas tus cosas ya están listas. Bueno, "listas".


Escrito por: Jessica
Fecha: 10.04.16

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